Blogia

La Morada del Unicornio

100 kms

100 kms

Amigos/as, acabo de llegar de Ronda. Más de 3 horas de coche, ida y vuelta, agotador. Exactamente 200 kilómetros, por caminos diferentes: el viaje de ida ha sido más liviano, por autovía, y calzadas comarcales rápidas. La vuelta por carretera de montaña, el circuito que mañana haré en bicicleta, en sentido contrario... o por lo menos intentaré...  Allí hemos dejado un coche con dos mochilas con ropa, junto al hostal donde nos alojaremos mi compañero de sufrimiento y yo.

No tengo ganas de escribir, llevo levantado desde las seís de la mañana, y los madrugones de la semana acumulados a día de hoy... Pero quería dejar patente mis miedos. Surgidos por la inseguridad creada al ver la odisea que nos espera mañana. Realmente, te das cuenta de la dureza de una carretera, cuando estás dentro, la recorres. En coche no se aprecia, a no ser que te fijes con atención, e intuyo, y no me equivoco, que mañana será un día muy duro y largo...

Ya os contaré, saludos!!!

 

Chandrayaan I

Chandrayaan I

No deja de sorprenderme alguna que otra noticia. Hace un par de días, creo recordar, nos anunciaban que la India lanzaba el primer cohete, no tripulado, a la Luna. Todo un lujo, ¿no creen?, para un país que no destaca precisamente por su solvencia económica.

Visto a ojos externos, un país pobre.

Si les soy sincero, lo que haga la India, como lo que hagan otros países, me da igual. Me afectaría si fuese en mi país, y me hubiesen tocado el bolsillo para este tipo de pajas mentales, poco fructíferas, del ser humano.

¿Hay derecho a malgastar tanto dinero público? Me gustaría pensar, que todo el pueblo hindú está al tanto de estos caprichos. Y, sí, digo malgastar, porque tenía a la India como un pueblo maltratado por las catástrofes naturales, y el hambre.

Seguramente, algún ciudadano saque pecho de los avances científicos de su estado. Estará orgulloso del sentido y políticas de acción de su gobierno, aún no cumpliendo con sus necesidades básicas.

Ese goloso dinero, se me antoja muy apropiado para haberlo invertido en menesteres más prácticos y necesarios. Crear una economía más autónoma, a fin de cuentas.

Sospecho, que el despilfarro en experimentación espacial, ha sido posible a consecuencia de la ceguera en la que vive el pueblo hindú. Poder equivalente con el que somete Arabia Saudita a sus ciudadanos. Masa sustentada en la incultura, la misma que le conviene a un gobierno para regir sin oposición, la tan esgrimida en regímenes dictatoriales.

A unos, pienso, les habrán prometido una magnífica vida de ultratumba, rodeados de mujeres y pecado, mientras ellos, los elegidos, disfrutan la vida terrenal, sin privarse de nada. Gastando los petrodólares a destajo. Y a estos otros infelices, de los que les hablo, quizás les habrán prometido la Luna.

Nosotros nos conformamos con menos: una Euro - copa de fútbol.

Pensando la nada

Pensando la nada

El ente que no-es, no es nada. ¿Se puede decir de algo que no es, algo? ¿Debe formar parte del lenguaje la nada?...

¿Puedo pensar algo que no es? Sí, por ejemplo, un perro de 10 patas. Aunque ya no sería "perro", sería otra cosa, otro concepto). Podría pensar en una montaña, que se alzase sobre el nivel del mar, más de 30.000 metros. Puedo pensar algo o alguien que fue y, ya no es. Pensar que todo en mi habitación está como lo dejé la última vez...

Ahora me pregunto: ¿Es real el pensamiento? Desde una perspectiva ingenua, platónica, afirmaríamos hasta la realidad de las ideas. Defenderíamos, cierto realismo utópico que nos haría abrazar la creencia de que las ideas, el fruto conceptual de nuestras mentes, es algo real que está, por decirlo de algún modo, flotando en el ambiente, para ser capturado por nosotros.

El idealismo se alza sospechosamente, sobre el nominalismo y los universales, para dar respuesta a esto. Veamos con más detalle ambas posturas:

El nominalismo toma partido por lo particular, por nuestra subjetividad. Nuestro juicio es lo que cuenta como verdad. Principales figuras de esta corriente son Duns Scoto y Guillermo de Ockham. Mientras que los universales, que datan de la Grecia Antigua, defienden una verdad universal de las cosas, a la que se llega por técnicas como la mayéutica, la ironía o la dialéctica discursiva. Podríamos decir que Sócrates fue su principal valedor, aunque hay defensores de los universales en el período conocido como neo-platonismo.

El idealismo pues, propone la totalidad. Ya no se trata de decir que para hallar la verdad es necesario mi juicio particular. De ser así, habría millones de verdades, o lo que es lo mismo, una pluralidad, que nos llevaría a negarla simplemente. Tampoco se trataría de apuntillar que la verdad es algo así como un común denominador, un universal absoluto, puesto que no hay una única mente. La totalidad será entendida como el ejercicio lógico de la razón, la dialéctica que Hegel nos muestra brillantemente, en un acto sin fin. Que consta de tesis, antítesis y síntesis. Un contrastar ideas ad infinitum.

Es decir, la verdad sería un juego de afirmación, negación, afirmación, negación, y así eternamente. Pero el ser humano es finito, esto quiere decir, que no podemos alcanzar un conocimiento absoluto de la realidad, como pretendió el ya citado Hegel.

Para Heidegger, la nada nadea, en el sentido poético de que participa de la realidad. Tiene ser, aunque su presencia sea un no-ser. La forma necesita de la nada, para crear sus objetos, como el vaso de la oquedad para recibir el líquido. Contradecimos a Parménides en este punto, para el cual, era necesario decir y pensar entes. La nada, no sería, y no podría decirse nada de ella. Menos aún, pensarse.

¿Puedo pensar en la nada, o el hecho de pensar en “la nada” es impensable, aunque se transforma esa idea de “lo no pensable”ya, en un pensamiento?

El ente se me representa, con su presencia, invitándome a conocerlo. Busca su interpretación, exige el ser conocido, en el despliegue que ejerce en la realidad. La nada se dispersa en las formas, son parte intrínseca de cada ente, y no piden intérprete, porque su esencia es el no-ser.

Volviendo con Hegel, la nada sería la antítesis del ser, su negación. Aquí surge el principio de contradicción: “A es A”. (“Todo aquello que es, es y no puede no-ser”, siguiendo nuestro ejemplo). Pero el alemán, una vez más, supera el pensamiento clásico de Aristóteles, demarcándose por defender un tercer movimiento, la síntesis, (A y no-A), que sería una nueva tesis, como hemos dicho, potencialmente refutable ad infinitum.

Si todo es permisible de ser negado, la verdad se presentará como relativa. Aunque decir que todo es relativo, es también relativo…

 ARS MAGNA


Qué es la magia, preguntas
en una habitación a oscuras.
Qué es la nada, preguntas,
saliendo de la habitación.
Y qué es un hombre saliendo de la nada
y volviendo solo a la habitación.

"Poesía" 1970 –1985 ( Leopoldo María Panero)

 

 

 

Sin contraindicaciones

Sin contraindicaciones

Para el que lo ha, o quiere dejarlo... van estas breves palabras:

La noche del domingo 29 de julio de 2007, había madurado una decisión... Al día siguiente, despertaba con la convicción de alejar los malos humos de mi vida.

Una promesa y footing, armas que ya había utilizado anteriormente... sin éxito. Pero esta vez fue diferente, y  casi 15 meses después,… puedo decir que la elección se fortalece sin contraindicaciones.

Todo  son ventajas: ya no me levanto con la preocupación de tener tabaco, con mal aliento. El dinero que he ahorrado, que no es poco, lo he empleado en viajar. Reconozco a los fumadores de los no-fumadores, por el olor impregnado en sus ropas, en sus bocas. Subo escaleras, sin asfixiarme. He vuelto a sentirme bien haciendo deporte.

Allen Carr, plasma lo que les quiero decir, en el capítulo 21: Las ventajas de ser fumador, de su libro Es fácil dejar de fumar. Capítulo que muy hábilmente, deja en blanco.

Obvian los comentarios.

 

 

Paso a paso

 

Con el mp3 a todo volumen. Paso a paso, autómata de mi camino, ya aprendido. Treinta minutos la ida, otros treinta la vuelta. Desconectando de la realidad, sin oír la música tampoco. Inmerso en pensamientos, que intento rumiar, recién salidos del horno. Algunos viejos fantasmas me acompañan en mi viaje. Espectros que aparecen y desaparecen cuando se presentan otra serie de pensamientos que encadeno.

La canción es lo que menos retumba en mi cabeza. Huye como el agua por un colador, escapándose entre los agujeros de mi filtro. Atrapando únicamente las ideas que aún no he digerido, y por tanto, me hacen pensar. De vez en cuando, la guitarra de Silvio, la voz de Serrat o el sentimiento de Ismael me despiertan de mi sueño teórico. Otras, llego a casa sin recordar todo lo que oí.

Repienso lo que minutos antes se dijo en las aulas. Intento que calen en mí, las palabras que no quieren permanecer en mí. Y sin quererlo, voy llegando, como el caminante del poeta, que golpe a golpe, verso a verso, iba sabiendo llegar:

Caminante son tus huellas el camino y nada más. Caminante no hay camino, se hace camino al andar. Al andar se hace camino, y al volver la vista se verá la senda que no se ha de volver a pisar. Caminante no hay camino sino estelas en la mar. 

Si me ves y no te saludo, discúlpame.

 

Puerto del León

Reconozco que me estoy haciendo mayor, les cuento...

Abrí este nuevo espacio para plasmar en forma de diario algunas opiniones. Pero ya ven, al cuarto día me traiciono. No tenía fuerzas para escribir...

Me llegué a poner delante del ordenador, como los días precedentes, con el blog abierto en "escribir nuevo artículo". Incluso tenía ideas que contar. Esta es la causa de este blog, porque a diario me invade cierto afán por escribir aquello que pienso.  Pero normalmente, me pillan en situaciones donde no puedo pararme a escribir. Les sigo contando:

Por la mañana, en el trabajo, acerca de los 3 primeros artículos del blog, mantuve conversaciones muy interesantes con compañeros. Diálogos que hacen brotar nuevas opiniones, pero tal como vienen, se van. No puedes pararte a inmortalizarlo en papel, ni siquiera a repensarlas, la productividad está por encima de cualquier individualidad. Y a día de hoy, no me pagan por pensar.

Al mediodía, comí con prisas, con la intención de salir en bicicleta. Poco antes de las 16:00, ya iba rodando por la Avenida Andalucía. Y exactamente a las 16:10 me hallaba en la gasolinera de Fuente Olletas, encarando la primera rampa, destino: Fuente de la Reina. No crean que soy un neurótico del tiempo, y estoy mirando todo el rato el reloj. Es más, desde hace años no llevo reloj, me basto con el del móvil. Pero me gusta controlar el tiempo que empleo, para posteriores referencias, (manías).

Coroné el Puerto del León una hora y media después. Mucho tiempo, decepcionante, para alguien que lo llegó a hacer en una hora y 6 minutos. Eso sí, con 15 años menos, y por qué no decirlo también, con aproximadamente 20 kilos menos. Pero lo importante en estos casos, siempre me lo digo para mis adentros, es seguir diciendo que llego a la cima. (Mentira, me gustaría bajar de la hora).

Pues bien, durante mi periplo en bicicleta, oyendo la radio para hacer el camino más liviano, surgen de nuevo temas de los que hablar. Pero otra vez no puedo parar. No puedo romper el ritmo, y tampoco suelo llevar cuaderno y bolígrafo cuando salgo en bici. Pero me comprometí a escribir sobre un tema, que me reservo para otro día.

Luego, ya pasó lo que saben: llegué agotado, creo que con una ligera insolación. A pesar del malestar corporal, abrí el blog, pero era un escribir - borrar, que duró varios minutos. Opté por la opción más prudente, tumbarme y descansar, pues la presión en la cabeza era considerable.

A ocho días de mi viaje a Ronda en bicicleta, surgen algunas dudas. Pensaré para mi fe, que un mal día, lo tiene cualquiera... Y el del mes, ya me tocó ayer.

 

Acerca de la filosofía

Es complicado, exponer en qué consiste el ejercicio filosófico en pocas palabras, y usualmente ocurre, que cuando me preguntan qué estudias y respondo: filosofía, aparece un ligero desconcierto en la cara de mi interrogador. Ese desconcierto inicial se traduce en una respuesta rápida y equivocada: ahh filosofía clásica, filosofía inglesa o los que creen saberlo todo: filosofía y letras. Pero me resulta interesante, la respuesta que se convierte en otra pregunta, muy incómoda: ¿para qué sirve eso?

Reconozco, que en muchas ocasiones he sido el primero en afirmar que no sirve para nada. Otras, he intentado explicar que trata varias ramas del conocimiento humano: Estética, Lógica, Metafísica, Ética o Teoría del conocimiento. Salvo excepciones, las explicaciones son breves, pues el pensamiento está reñido con la prisa. Y quiero salir en defensa de la filosofía, y para ello he de explayarme, algo más de lo que lo hago a menudo, cuando me preguntan: para qué sirve la filosofía...

La filosofía nació en Grecia como conocimiento desinteresado acerca de la realidad. Como su propia palabra indica, el filósofo, era y es, aquella persona que es amiga de la sabiduría, del saber. El hombre desde que es hombre, se ha preguntado por el porqué de las cosas, por el porqué de su existencia,... se pregunta porque es un ser racional que no se contenta con su existir, quiere saber por naturaleza. Conocimiento desinteresado porque es un ejercicio inútil, en el sentido de que el filosofar sólo busca el saber por saber.

Hoy en día, no logramos entender el concepto de saber por saber, tal como lo entendieron los primeros filósofos de la Antigüedad. Prima la productividad, la ciencia ha dado un nuevo giro en sus investigaciones, apoyada en la tecnología, y los avances están financiados por estados o multinacionales, que más que buscar respuestas a las preguntas que nos hacemos, son máquinas de hacer dinero. Muy pocos paramos a pensar qué estamos haciendo, a dónde vamos. Y para eso no hace falta estar matriculado en la licenciatura de filosofía, uno nace o se hace filósofo.

Curamos depresiones con pastillas, pasamos hambre para tener cuerpos ideales, y la filosofía se reduce a simples métodos de auto - ayuda. Y sobre eso, están llenas las librerías. Pero es en esto, en lo que no quiero convertir mi vida, y para ello necesito alejarme de mi habitabilidad. Proyectarme por encima de mis actos, examinar y examinarme, y actuar según mis propias convicciones. Mi día a día, no está escrito en ningún manual didáctico. Está lejos de guiarse con antidepresivos.

Hay que salir del círculo vicioso que la sociedad del bienestar ha tejido. Pensar por nosotros mismos. Que no piense la televisión por ti. Seamos autores de nuestra vida. Esto únicamente se logra haciendo uso del pensamiento. Haciendo uso del más desinteresado sentido del saber, el que sólo busca conocer.

 

Jugar a Dios

Parece increíble encontrar una buena noticia en tiempos de crisis. Pero hoy amanecían los medios de comunicación haciendo eco de uno de los avances científicos más destacados de los últimos meses: un niño será curado de una enfermedad hereditaria, anemia congénita severa, que le diagnosticaron al nacer, que le tiene preso a una máquina de respiración artificial. El milagro se debe a las células madre que tomarán del cordón umbilical del hermano que acaba de nacer. Y que le será transplantado a su hermano mayor, para la posterior cura. El hermano menor, vendrá al mundo por una fertilización artificial o in vitro, tratada con una manipulación eugenésica, apoyada naturalmente por los padres del mayor enfermo.

La cuestión crítica radica en el hecho, o mejor dicho, en la permisividad de los padres a un ejercicio muy discutido aún en nuestro país: la eugenesia. Desde mi punto de vista, y estudiado el caso, no hay razón para oponerse a la práctica realizada. Efectivamente, un ser vivo, humano, ha sido gestado con una manipulación genética, pero en cualquier caso analizable, para un buen fin, y con medios que no afectaban perjudicialmente a terceros.

El debate de la eugenesia está abierto desde principios de siglo pasado, cuando en EEUU intentaron acabar con la delincuencia y otros males de la sociedad, manipulando genéticamente a seres humanos. Respaldado bajo la creencia de que las personas que resultaban ser un peligro para el bienestar social, eran enfermas. Portadoras de unos genes que había que exterminar. Todas estas teorías vacuas, acabaron como ya sabemos en otras más fundamentadas por desgracia, en la Alemania nazi. Que lograron difundir y defender ideas tales como: limpieza étnica, raza aria,...

Cierto es, que la eugenesia se nos ha presentado como una seria promesa para tratamientos regenerativos. Lo sucedido hoy es un claro ejemplo. Andrés desde sus seís años, es incapaz aún de comprender que su hermano sea además de su nueva compañía, un avance científico de gran entidad. Donde la Ciencia y la Ética se han unido para una misma causa.

Pienso que todo lo que sea avanzar, abrazado a la ética, será beneficioso. Mientras no entre en juego la intención de la clonación en aras de la perfección de la especie, ni otras macabras intenciones que la mente humana pueda generar, estamos a salvo. Pues no necesitamos más dioses de los que ya hemos tenido. ¿O acaso estamos en disposición de hacer criaturas a la carta?

Por último, se habla de la clonación en animales en vía de extinción, u otros seres como el mamut, que desaparecieron hace miles de años. Salvar una especie que aún tenga constancia sobre la faz de La Tierra, no me parece tan descabellado. En cambio, sí me resulta inoportuno rescatar de las cenizas a especies que nos quedan ya tan lejos. Habría que preguntarse si soportarían el calentamiento global, y si quieren resucitar como objetos de museos expuestos en zoológicos.

Tengamos fe, y esperemos que el refranero popular yerre, en esta ocasión, y que no ocurra lo que suele suceder cuando se está jugando, (además con fuego). Que no venga el llanto después de la risa. Y sí, muchos años más, de onírica ignorancia.