Sin contraindicaciones
Para el que lo ha, o quiere dejarlo... van estas breves palabras:
La noche del domingo 29 de julio de 2007, había madurado una decisión... Al día siguiente, despertaba con la convicción de alejar los malos humos de mi vida.
Una promesa y footing, armas que ya había utilizado anteriormente... sin éxito. Pero esta vez fue diferente, y casi 15 meses después,… puedo decir que la elección se fortalece sin contraindicaciones.
Todo son ventajas: ya no me levanto con la preocupación de tener tabaco, con mal aliento. El dinero que he ahorrado, que no es poco, lo he empleado en viajar. Reconozco a los fumadores de los no-fumadores, por el olor impregnado en sus ropas, en sus bocas. Subo escaleras, sin asfixiarme. He vuelto a sentirme bien haciendo deporte.
Allen Carr, plasma lo que les quiero decir, en el capítulo 21: Las ventajas de ser fumador, de su libro Es fácil dejar de fumar. Capítulo que muy hábilmente, deja en blanco.
Obvian los comentarios.
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