Blogia
La Morada del Unicornio

Conócete a tí mismo

Conócete a tí mismo

La célebre cita socrática: conócete a ti mismo, fue una de las razones, por las que me volqué sobre el estudio de la filosofía.

Pero, ¿es posible llegar a conocerse? Reconozco que a veces me sorprendo de mí mismo. Otras, la opinión de alguien, me han hecho cambiar la visión que tenía de una realidad concreta. Y creo que estamos braceando en una dialéctica vital, en la que hoy lo que se presenta como una verdad irrefutable, mañana se exhibe como falsable.

 

Además de ser un lánguido y tímido adolescente, que gustaba de jugar al fútbol, y salir con sus amigos…tuve la mala costumbre de pensar…

Tenía por dentro muchas inquietudes. Me superaban las dudas, que me hacían sentir en ocasiones un bicho raro.

Hoy en día, juzgo esta época vital como crucial en mi formación. Hasta aquella fecha, había abierto mis sentidos a lo externo. Había sembrado múltiples cuestiones, que comenzaban a enraizar en mí. Pero como en todo huerto, surgieron brotes rebeldes, que más que ayudar, desestabilizaban cualquier principio.

Me abrí al mundo, dejé abierto el mío, y evolucioné con las nuevas tecnologías. Sin tener apenas tiempo para mí, iba y sigo creciendo…

Gozaba de una libertad engañosa. Por una parte, seguía con mis rarezas: escribía mis preocupaciones, aprendía a tocar la guitarra, leía además de novelas, libros de filosofía, oía cantautores…

Actividades poco habituales, pensarán… pero mi círculo de amistades, almas comunes, tenían otras preferencias, las normales de la edad.

Quizás debí ser más asceta, haber interiorizado más, no haberme dejado llevar por la fuerza del grupo. Pero no contaría con la experiencia que poseo, y les cuento.

Y tampoco creo que sea tan importante conocerse, cuando he tenido siempre, la suerte de rodearme de gente que me ha ido diciendo como soy. Aunque, en ocasiones, no nos guste oír cómo somos…

1 comentario

Luna -

Celebro que tu adolescencia te hiciera como ahora eres, y también celebro poder leerte para seguir conociéndote. Besos