Mi retiro
Se levanta el día gris, vuelve a llover sobre mojado. Y yo aquí, en el mustio aeropuerto, inserto en la afligida ciudad, trabajando otro melancólico domingo.
Recuerdo que me asaltó el deseo de escapar. Dejar mi labor, todo deber y huir a mi retiro. Oler la tierra mojada. Recogerme frente a la chimenea, e impregnarme del hedor a leña quemada.
Pasear sin rumbo, pensar sin tiempo, descansar sin descanso.
Respirar el aire que baja de la sierra, y no la asfixiada atmósfera de queroseno. Oír el trino de pájaros, el viento golpear los árboles, el silencio de la huerta…
Pero hoy, tocaba bregar con los aviones y su tremendo murmullo. Con la prisa capitalista…
Quedaba lejos mi deseo, sólo palpable, tímidamente, en mi imaginación.
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