Pongamos que hablo de Madrid
Quizás te eche de menos
cuando me hables de Madrid.
Porque quizás, no me moleste
el rastro de humo
que dejas en la casa,
y comience a echar en falta
tus cigarros.
Se hará enorme el sofá
y me faltará tu rostro cómodo,
tu agilidad para tumbarte
en cualquier recoveco que encuentras.
Igualmente la cama
colmará de vacío mi soledad.
Quizás te eche de menos
cuando el silencio
me recuerde tu ausencia.
Ya no tendré,
a quién reprocharle
que deje el champú
o la pasta de dientes abierta.
A quién pedirle, hasta la saciedad,
que me rasque la espalda.
A nadie tendré que convencer
para ver el partido de fútbol
o mis películas raras.
A otro hogar tendré que ir
buscando olores
que me llenen el estómago.
Seguro que valoraré más
esas pequeñas cosas
que aparecen, sin apenas,
ser agradecidas.
Porque…
quizás te eche de menos
cuando el silencio
me recuerde tu ausencia.
O cuando Pipo
me despierte,
descubriendo así tu falta.
1 comentario
Marina -
P.D:cuidate mucho y a pipillo mimamelo!